© UNICEF/UGDA201300462/Nakibuuka

Para que todos los niños tengan la misma oportunidad de aprovechar al máximo su potencial, la innovación no debe beneficiar solamente a aquellos que mejor pueden costeársela; también debe satisfacer las necesidades y promover los derechos de quienes menos tienen, y no simplemente incrementar la abundancia de la que otros ya disfrutan.

A esto lo llamamos innovación para la equidad, y ya está sucediendo en los estudios de alta tecnología y en los laboratorios universitarios; en el gobierno, las empresas y las organizaciones de desarrollo; y en las cocinas, las aulas y los centros comunitarios de todo el mundo. Los innovadores están recurriendo a fuentes no convencionales de conocimientos y de colaboración, transformando los procesos y las estructuras establecidas, y utilizando los recursos disponibles de manera creativa para producir soluciones prácticas que ofrezcan una mayor calidad o un mayor impacto a un costo menor. Pero, ¿cómo determinar si una innovación, y el proceso de innovación en sí mismo, sirven para avanzar la igualdad de oportunidades para todos los niños, independientemente de las circunstancias en las que nacieron?

UNICEF y sus aliados en los gobiernos, las empresas, las organizaciones filantrópicas y el sistema de las Naciones Unidas han aprobado una serie de principios que orienten la innovación para la equidad. En nuestra experiencia, este tipo de innovación:

Hay algo más en juego que la necesidad de proporcionar a los consumidores de alto nivel los últimos artefactos. La innovación para la equidad tiene por objetivo cambiar las vidas de los niños más necesitados. Así que los innovadores deben lograr un equilibrio diferente y más delicado entre aceptar el grado de riesgo que se necesita para lograr nuevas soluciones, y garantizar al mismo tiempo las esperanzas y el bienestar de los niños.

© UNICEF/NYHQ2011-1769/Pirozzi
La innovación debe ser adaptada para llegar a los niños que no se benefician de los enfoques tradicionales.© UNICEF/NYHQ2011-1769/Pirozzi

Entonces, ¿cómo se pueden poner en práctica estos principios?

La innovación es ir más allá de los límites y negarse a aceptar el orden establecido. Por ello, un enfoque de la innovación basado en los principios comienza, y se orienta, por hacerse preguntas durante todo este proceso –desde determinar los problemas a establecer y ampliar las soluciones y evaluar sus consecuencias.

Entre las preguntas clave que los innovadores y los facilitadores de la innovación deben considerar cabe destacar:

Evaluar el contexto

Establecer soluciones 

Evaluar las soluciones

Ampliar la escala de las soluciones y adaptarlas

Incorporar a los niños y a los jóvenes