Los asentamientos informales son el hogar de millones de personas en Sudáfrica. Las personas que viven en estos asentamientos enfrentan numerosas dificultades, como el desempleo, la falta de unas infraestructuras adecuadas y un acceso deficiente a los servicios básicos.

Pueden formularse muchas ideas innovadoras para erradicar o paliar algunas de estas dificultades. La solución por excelencia, la más viable y sostenible, es dotar a estas personas de los recursos necesarios para que generen sus propias ideas y las conviertan en proyectos realistas y tangibles. Con las herramientas adecuadas, estas comunidades pueden ser capaces de poner en práctica sus propias soluciones. Los prototipos como mi Lumo Board son también un buen ejemplo.

Ser hijo de madre soltera me ha enseñado muy buenas lecciones en la vida. Mi madre siempre me dijo que tuviera grandes sueños y que me esforzara por pensar en los demás y en cómo puedo cambiar sus vidas.

Un jueves por la tarde, cuando regresaba a casa después de la escuela, pasé por delante de un asentamiento informal.

De pronto, una idea se me vino a la cabeza: me pregunté cómo se las ingeniaría el personal de emergencias para localizar las viviendas cuando acuden de noche a socorrer a personas que precisan sus servicios porque están en una situación grave en la que su vida corre peligro. Muchos asentamientos informales carecen de una iluminación adecuada y de otras infraestructuras, y la ausencia de farolas dificultaría la labor del personal de emergencias.

Después de mucho pensar y deliberar, se me ocurrió la idea de construir una placa de madera de 40 x 40 cm en la que se inscribiría el número de la vivienda con pintura fluorescente o con material reflectante visible de noche. Se llamaría Lumo Board. La intención era facilitar que se salvaran vidas mejorando el tiempo de respuesta del personal de emergencias –por ejemplo, cuando una ambulancia acude a asistir a alguien que lo necesita– al ayudarles a encontrar la vivienda con más rapidez.

En representación de mi escuela presenté mi invención a Innovate the Cape (Global Minimum South Africa), una organización que promueve soluciones innovadoras a los problemas sociales que afectan a Sudáfrica, y ganó. Nos presentamos al concurso dos de mis amigos y yo, y quedamos entre los siete equipos finalistas. La organización nos proporcionó un mentor, y juntos emprendimos una intensa labor de investigación.

Empleamos materiales ecológicos y sostenibles, y estudiamos también la forma de hacer que nuestra placa fuera económicamente viable. Lo ideal era construir el Lumo Board con un trozo de madera en el que se mostrara el número de la vivienda; a su vez, este número se incorporaría a una base de datos para uso del personal de emergencias. Descubrimos que podíamos recurrir a la publicidad de marcas para financiar las placas. Pero lo más importante es que me tomé la libertad de entrevistar a personas que vivían en asentamientos informales. Quería saber si alguna vez ellos, o sus seres queridos, habían vivido situaciones de emergencia que comportaran peligro de muerte como consecuencia directa de la imposibilidad por parte de los servicios de emergencias de localizar su vivienda en un momento de necesidad. La conclusión de mi investigación es que las personas que viven en asentamientos informales a menudo tienen que esperar horas y horas hasta que el personal de emergencias llega hasta ellos.

Creo que es fundamental implicar a las comunidades afectadas en este tipo de proyectos. Las personas que habitan en asentamientos informales, si cuentan con oportunidades y se les informa de lo importante y lo beneficioso que es que ideen sus propias soluciones a los problemas que les afectan, pueden crear el cambio que desean ver en sus comunidades. Una vez que las comunidades tienen acceso a la educación y a nuevas prácticas de aprendizaje, es posible poner en marcha una cultura de innovación que puede transmitirse de una generación a otra.

Las personas que viven en asentamientos informales pueden tener la creencia errónea de que no son capaces de cambiar su situación o de abordar sus propios problemas. En lugar de hacer algo para salir de su situación, algunos esperan que otros les asistan. El objetivo debería ser animarles a que se liberen de la opresión mental y promover un cambio de mentalidad estimulando en ellos el pensamiento crítico, la creatividad y la innovación. Creo que las personas desfavorecidas pueden ser potentes agentes del cambio en sus comunidades si son capaces de transformar sus creencias y actitudes.

Empoderar a la infancia y a los jóvenes es fundamental. Darles tiempo para generar sus propias ideas y proveer una plataforma en la que puedan presentarlas, no sólo beneficia a sus comunidades sino que sirve para promover la iniciativa empresarial, lo cual puede contribuir a mitigar el desempleo y la pobreza que enfrentan muchas personas. La asistencia de un mentor, el asesoramiento y la ayuda económica proveniente de los sectores público y privado y de las instituciones sin fines de lucro podrían ser fuentes de apoyo para la ejecución de este tipo de proyectos.

Mi equipo y yo continuamos investigando la manera de mejorar el Lumo Board a fin de lograr un producto más ecológico y sostenible. Esperamos producir y distribuir el Lumo Board en Ciudad del Cabo para 2015. Emplearemos la información de las comunidades afectadas para valorar la eficacia del producto, y para 2020, esperamos que todas las viviendas de asentamientos informales de Sudáfrica cuenten con un Lumo Board.