En el Sudán, millones de niños en edad escolar primaria no tienen acceso a la educación primaria. El número de niños sin escolarizar en 2011 fue de más de 2,8 millones.

Entre los niños más excluidos hay que destacar los ex niños soldados, los niños desmovilizados, los niños de la calle o nómadas, los niños desplazados y, sobre todo, las niñas. Entre los que sí asisten a la escuela primaria, la tasa de deserción escolar es alta.

Debido a la falta de la infraestructura y del presupuesto necesarios para proporcionar educación a través de medios tradicionales, un plan de estudios de aprendizaje acelerado se está poniendo a prueba en las aldeas remotas del estado de Kordofán del Norte, utilizando tabletas de bajo costo.

“La guerra, la sequía, la pobreza extrema y otras catástrofes han afectado a mi país. El analfabetismo está muy extendido. Tenemos que [pensar] fuera de las normas. ¿Cómo podemos dirigirnos a un gran número de [niños] con una educación de alta calidad sin dejar de mostrar cierta flexibilidad para adaptarse a los que son nómadas o viven en zonas rurales o remotas?”, pregunta Aiman Badri, que dirige el proyecto de aprendizaje electrónico para los niños no escolarizados.

El proyecto –una alianza que incluye al Ministerio de Educación, la Universidad Ahfad para Mujeres, War Child Holland y UNICEF– tiene como objetivo reintegrar a los niños en las escuelas a través de un programa de aprendizaje electrónico acelerado.

“A las seis semanas de haber iniciado nuestro primer proyecto piloto”, dice Badri, “los resultados de las pruebas fueron increíbles”. Los resultados iniciales mostraron una mejoría significativa en las actitudes básicas. “Yo, que soy un soñador, sueño con este proyecto [de llegar a] 1 millón de niños. En los próximos cinco años lo podemos hacer”.