Una década de innovación mundial de los productos y de influencia en los mercados ha llevado a que resulte más fácil obtener la vacuna pentavalente de la tos ferina de células enteras.

Los países de bajos y medianos ingresos tienen ahora un mayor acceso a una vacuna que protege a los niños menores de 5 años contra la difteria, la tosferina y tétanos (DPT), la hepatitis B (HepB) y la Haemophilus influenzae tipo b (Hib) a un precio asequible.

Cuando la vacuna pentavalente estuvo disponible en 2001, la mayoría de los países ya estaban vacunando a sus hijos contra la DPT. La combinación pentavalente de “cinco en uno” hizo posible que los gobiernos garantizaran la cobertura de la DPT al mismo tiempo que incorporaban nuevas vacunas contra la hepatitis B y contra la Hib, una de las principales causas de la neumonía infantil y de la meningitis. Aumentar el número de dosis por vial de 1 a 10 reducía el precio de la vacuna por dosis, así como la capacidad necesaria de la cadena de frío para el almacenamiento y el transporte.

Entre 2001 y 2006, sólo un proveedor tenía una vacuna pentavalente certificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que cumpliera con las normas internacionales de calidad y seguridad. La disponibilidad para UNICEF era limitada, un promedio de aproximadamente 16 millones de dosis por año. Un segundo fabricante de vacunas con una precertificación de la OMS se incorporó al mercado en 2006 y, para 2010, ya había cinco proveedores. Hoy hay siete fabricantes con productos pentavalentes precertificados por la OMS. A partir de 2007, la demanda y la oferta se incrementaron y llegaron a 177,3 millones de dosis en 2013 para los países elegibles de la Alianza GAVI y los países de ingresos medios.

Un sombrío recordatorio de la vulnerabilidad del mercado se produjo en 2010-2012, cuando las preocupaciones acerca de la calidad llevaron a la OMS a retirar la precertificación a dos fabricantes, y otros sufrieron interrupciones en el suministro. Esto dio lugar a un retroceso temporal en la disponibilidad de la vacuna. Sin embargo, durante este período, la competencia que supuso la llegada de nuevos proveedores precertificados de la India contribuyó a mantener los precios a un nivel reducido.

Las condiciones especiales de contratación de UNICEF, los esfuerzos de los socios de la Alianza GAVI y la preferencia de los países con respecto a las presentaciones de 10 dosis también ayudaron a que los precios siguieran bajando. Una mayor transparencia en la fijación de precios de la vacuna –publicados por UNICEF y disponibles en el dominio público– sirve de punto de referencia en el que aquellos países de medianos ingresos que se abastecen de las vacunas por sí solos pueden basarse cuando negocien con los proveedores.

Entre 2007 y 2014, el precio medio ponderado por dosis para los países apoyados por GAVI se redujo en un 46%, desde 3,60 dólares a 1,94 dólares proyectados. Se espera que se mantenga la tendencia hacia una mayor reducción. Para los países de medianos ingresos que se financian por sí solos y adquieren las vacunas a través de UNICEF, el precio medio ponderado ha llegado a un mínimo histórico de 1,98 dólares por dosis en 2014.

En 2013, el suministro mundial pentavalente fue suficiente para todos los países a los que abastece UNICEF. La tendencia en la disminución de los precios debería dar confianza a los primeros 16 países que dejarán de recibir el apoyo de GAVI y comenzarán a hacerse cargo de la financiación de esta vacuna a partir de 2016.

La fijación de precios y la estabilidad del mercado han tenido un impacto positivo en los países de ingresos bajos y medianos, y son victorias en favor de las vidas de todos los niños, especialmente los más vulnerables.