¿Qué puedes hacer con un teléfono móvil barato sin conexión a Internet? Llamar a tus amigos, tal vez enviar un mensaje de texto, pero poco más...

¿Y si ni siquiera tuvieras un móvil barato, y dependieras de teléfonos fijos o teléfonos públicos? En Brasil, eso es suficiente para hacer que un ciudadano se convierta en periodista. No es magia; es sólo una solución de bajo coste que está cambiando la vida de muchas personas desfavorecidas en zonas rurales del país más grande de América del Sur.

A pesar de que Brasil es la séptima economía más grande del mundo, y el segundo mayor mercado para los medios de comunicación social, existen millones de personas que todavía no tienen acceso a ordenadores. Las desigualdades sociales y raciales hacen que muchas comunidades no puedan consumir ni producir noticias. Por lo tanto, los problemas como el racismo, la violencia doméstica, las cuestiones ambientales y las violaciones de los derechos humanos –especialmente en lo que afectan a las personas marginadas– muchas veces ni siquiera son denunciados por los medios de comunicación.

“Los jóvenes de la comunidad pudieron utilizar sus teléfonos para iniciar una conversación en los medios sociales y obligar a la municipalidad a solucionar el problema.”

Pero se está produciendo una “revolución silenciosa”. En algunas de estas comunidades de Brasil que nunca han tenido acceso a los medios de comunicación o Internet se está implantando VOJO, una plataforma móvil organizada de blogs, desarrollada en el Instituto del Centro de Tecnología para Medios Cívicos de Massachusetts y dirigido por el Dr. Sasha Costanza-Chock. Este sistema permite a cualquiera a crear un blog sin necesidad de ordenadores, tabletas o teléfonos inteligentes. Esta tecnología de punta da voz a muchas personas que antes no podían hablar sobre sus problemas debido a la falta de conectividad o de alfabetización tecnológica.

Para poder utilizar VOJO, simplemente marcas un número y dejas un informe que luego se conecta a Internet en tiempo real. También se pueden enviar fotos y vídeos a través de mensaje de texto. Esta plataforma de código abierto está ayudando a muchas personas pobres al permitirles actuar como periodistas ciudadanos y aumentar su visibilidad, incluso cuando los medios de comunicación les pasan por alto.

Un buen ejemplo de la utilidad de VOJO se puede ver con los jóvenes de Ilha de Maré, una comunidad quilombo tradicional del estado de Bahía, en el noreste del país. Los quilombolas son descendientes de esclavos fugitivos y la comunidad ha sido marginada durante generaciones.

Pero los jóvenes de Ilha de Maré ahora pueden informar al público sobre su situación. En diciembre de 2013, cuando un buque extranjero de una importante empresa derramó petróleo en la bahía en la que viven, la comunidad no pudo pescar durante meses. Los jóvenes se desilusionaron al ver que los medios tradicionales no estaban informando sobre el tema, y que el Gobierno no prestaba ninguna atención al caso. Pero gracias a VOJO, pudieron enviar fotos e informes en audio a los medios sociales. Inmediatamente se corrió la voz y muchas páginas web y los principales medios de comunicación se vieron obligados a hacer un reportaje.

Un caso parecido se repitió en el municipio de Salvador, cuando se dejó de proveer barcos para que los niños pudiesen ir a la escuela. Anteriormente, la única opción hubiera sido realizar un lento proceso de sensibilización y una petición al alcalde, pero ahora los jóvenes de la comunidad pudieron utilizar sus teléfonos para iniciar una conversación en los medios sociales y obligar a la municipalidad a solucionar el problema. Este es el poder de las soluciones de baja tecnología y el motivo por el cual el acceso a los medios es una cuestión de gran alcance que puede empoderar a las comunidades más marginadas.

Aún se están haciendo pruebas con la tecnología y, hasta ahora, aproximadamente 100 personas, en su mayoría jóvenes, han sido capacitados en los talleres de Bahía y São Paulo. En 2015, y con el apoyo de la Fundación Ford, se tiene previsto llegar con la tecnología a por lo menos 10.000 personas en cinco estados, logrando así que este sistema esté disponible a una escala mayor. Los grupos destinatarios son personas que viven en barrios marginales, comunidades tradicionales de afro-brasileños, movimientos en favor de la reforma agraria, personas indígenas y otros grupos marginados.

El proceso tiene como objetivo conocer los problemas de la comunidad, informar a la gente de su derecho a comunicarse y compartir con ellos la tecnología VOJO. También es importante establecer alianzas con las emisoras y los blogs de la comunidad local y nacional, a fin de que aprovechen las noticias procedentes de las comunidades y las difundan a un público más amplio.

El acceso a los medios de comunicación es un derecho y hay que asegurarse de que todos los niños, adolescentes y jóvenes tengan la oportunidad de utilizar cualquier tecnología disponible para aprender y para compartir sus puntos de vista. De lo contrario, seguiremos viviendo en un mundo donde algunos hablan y muchos escuchan en vez de en un mundo donde todos podrán expresar su opinión, sin importar su ubicación, religión, raza, origen étnico, género o edad.