En mi opinión, innovar consiste en elaborar ideas creativas para solucionar problemas existentes, intentando analizar esos problemas desde una perspectiva distinta.

Lo que verdaderamente caracteriza a un innovador social es su pasión y su fuerza intrínsecas para resolver los problemas que hay en el mundo. Teniendo esto en cuenta, yo, Bisman Deu, inventé una solución para un problema al que mucha gente debe enfrentarse, incluido yo mismo.

El alimento básico que consume más de la mitad de los habitantes del mundo es el arroz, y su cultivo domina la producción del cereal en muchos países de renta baja. En la India, el 47% de la población trabajaba en la agricultura en 2012. La trilla del arroz produce paja y cascarillas inservibles, y los métodos para desechar esos residuos son limitados: quema, compostaje, o utilización como alimento para animales de granja. Los residuos no tienen valor comercial, de manera que los granjeros terminan quemando los restos de arroz y, con ello, contaminando el aire, matando a insectos que son beneficiosos para los cultivos y dejando la capa superior de la tierra parcialmente infértil, dada la pérdida de nutrientes.

“Si quieres cambiar el mundo, cámbiate a ti mismo.” – Mahatma Gandhi

Yo provengo de un entorno agrícola y he sido testigo del gran problema que supone la quema de restos de arroz. Cada vez que iba a mi granja, veía cómo se quemaban montones de esos residuos, creando nubes negras de humo. Cabe suponer que respirar este aire tan contaminado resulta extremadamente dañino para la salud de los humanos, y también puede perjudicar gravemente a los animales.

Con el deseo de ayudar a la sociedad y aprovechando la oportunidad de plantear el cambio gracias a un programa idóneo, Rayvin, Ekambir y yo participamos en el Social Innovation Relay, elaborado por Junior Achievement-Young Enterprise Europa en colaboración con la empresa internacional Hewlett-Packard. Este programa anima a estudiantes de entre 15 y 18 años a elaborar conceptos comerciales que resulten socialmente innovadores y puedan tener un importante impacto social positivo.

Nosotros, los jóvenes innovadores, decidimos elaborar una solución viable para el problema que he explicado anteriormente, y se nos ocurrió un producto que utilizara las cascarillas y la paja como materia prima. Nuestros objetivos eran: reducir la deforestación; proporcionar una fuente adicional de ingresos para los agricultores; y crear viviendas de bajo coste y respetuosas con el medio ambiente para personas con rentas bajas. Para cumplir con nuestras expectativas, creamos un producto llamado Green Wood (madera verde), un sustituto de la madera elaborado con residuos procedentes del arroz, que pueden servir como material de construcción para la creación de viviendas de bajo coste.

Green Wood se emplea para crear un aglomerado económico y resistente al agua que se puede utilizar para construir viviendas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Este material es resistente al moho y a los hongos, y por tanto puede soportar cualquier condición climática. Además, sirve para elaborar muebles robustos y de bajo coste para las escuelas. Ofrece tantas ventajas que podría suponer una revolución como material de construcción. Nuestra principal finalidad es contribuir al bienestar social e impulsar un cambio a escala mundial, por lo que esperamos beneficiar al mayor número posible de personas de todo el mundo con nuestra ayuda.

Nos gustaría recompensar a nuestra sociedad. Green Wood puede proporcionar un techo a la gente que lo necesita, y puede mejorar los medios de sustento rurales creando un mercado de reutilización de los residuos del arroz para aportar un ingreso adicional a los agricultores. Por otro lado, nuestro producto podría reducir enormemente la contaminación ambiental y la deforestación de bosques tropicales en los que crecen una gran variedad de maderas duras. La deforestación se ha relacionado con el cambio climático, y tiene un impacto devastador en la biodiversidad y en el ciclo del agua: por ello, el uso de materiales sostenibles no solo constituye una buena práctica, sino que también tiene un potencial de longevidad comercial. Aunque Green Wood aún no se encuentra en el mercado, ya que hemos creado un modelo que estamos mejorando conforme avanzamos, las empresas ya han mostrado un gran interés.

Al ganar el Social Innovation Relay hemos reforzado nuestra creencia de que los jóvenes tenemos potencial para impulsar un cambio en el mundo en el que vivimos. Tenemos la intención de seguir ayudando a nuestra sociedad en la medida que nos sea posible. Como jóvenes innovadores sociales podemos elaborar ideas innovadoras para resolver muchos de los problemas del mundo a los que aún no se ha dado solución.