Nuestra experiencia como jóvenes investigadores con el proyecto Vibrasor comenzó en nuestro colegio, Juan N. Cadavid en Itagüí, Antioquia, Colombia, que incluye a estudiantes con problemas de audición y otras discapacidades.

Mi compañera de equipo Katherine y yo nos dimos cuenta de que la comunidad sorda enfrenta un gran problema con el tráfico en las ciudades. Para comunicarnos entre nosotros, debemos prestar mucha atención a nuestra lengua de señas, ya que nuestra comunicación es de contacto visual y esto puede impedir estar alerta a los autos y motos que pasan por la calle.

Este problema nos inspiró a pensar en una manera de ayudar a la comunidad sorda, y se nos ocurrió la idea de un producto que pudiera avisarnos cuando un coche se acerca. Primero hablamos con el equipo de investigación de nuestro colegio, y los profesores encargados nos dieron el apoyo que necesitábamos para empezar. Luego, con la ayuda del equipo GITA de ingeniería electrónica de la Universidad de Antioquía, desarrollamos un prototipo de Vibrasor que produce vibraciones para detectar el sonido de los autos. Luego incorporamos iluminación para producir también una respuesta visual. El aparato funciona de una manera simple: captura los sonidos generados por los autos en la calle y los transforma en vibraciones y en señales luminosas que advierten a las personas sordas y ciegas, y así puedan evitar accidentes. Vibrasor está programado específicamente para capturar las frecuencias de sonido producidas por las bocinas de los autos y las motos.

Presentamos nuestro prototipo en la Feria de la Ciencia, la Tecnología y la Investigación en el parque Explora y obtuvimos el primer puesto en el sector de innovación, en la categoría de enseñanza básica secundaria (estudiantes desde sexto grado a noveno grado). Ruta N, una organización pública sin fines de lucro de Medellín que apoya proyectos que se destacan en la feria, nos dio la oportunidad de viajar a los Estados Unidos para representar a nuestro país en la feria internacional de ciencias Intel Isef.

Nuestro viaje fue una experiencia inolvidable. Vimos partes de Phoenix, Arizona, y en la feria tuvimos la oportunidad de interactuar con personas de diferentes lugares y culturas. La comunicación era un poco difícil porque no hablamos inglés, y como estudiantes sordas nos fue muy difícil darnos a entender. Pero, gracias a Dios, todo salió bien y la experiencia fue muy educativa para nosotras. Terminamos en el cuarto lugar en la categoría de ingeniería electrónica y mecánica, y así representamos bien nuestro país. Fuimos muy bien recibidas cuando volvimos del viaje. El consejo municipal de Itagüí reconoció nuestro logro.

Queremos que Vibrasor ayude a las personas con problemas de audición e incluso discapacidades visuales a mejorar su estilo de vida, reducir el riesgo de hacerse daño en la calle y facilitar su movilidad. Actualmente estamos haciendo más investigación para mejorar nuestro producto, pero no hemos sido capaces de hacer mucho porque no tenemos suficientes recursos. Esta es la razón por la cual Vibrasor aún no está en uso. Esperamos que muy pronto las personas que necesitan ayuda puedan disfrutar de sus ventajas, y que todo nuestro trabajo contribuya a un mejor futuro para nuestra sociedad.